Un recorrido por la infancia y juventud de Horacio Quiroga


La antigua bicicleta con la que un Horacio Quiroga todavía adolescente recorrió el camino entre su Salto natal y Paysandú; primeras ediciones de sus libros autografiadas;  muebles originales, versiones de sus obras en 18 idiomas y hasta un mausoleo que guarda sus cenizas. Estos son algunos de los principales recuerdos que hoy se exhiben en  la vieja casona de la familia Quiroga, en esa ciudad uruguaya, vivienda que desde 2004 funciona como museo que recuerda la vida y obra del autor de obras como "Más Allá" o "Cuentos de la Selva".

La majestuosa quinta de estilo ecléctico, en la que se observan influencias de la arquitectura francesa, italiana e inglesa y que perteneció a la familia Quiroga entre 1880 y 1872, convoca hoy a visitantes de todo el mundo. 

Así lo relatan los guías que se desempeñan en el museo, quienes recuerdan particularmente algunas historias. Como la de una joven marroquí que llegó en una bicicleta plegable desde Brasil. La joven les contó que estaba en ese país cuando se enteró de que la casona de infancia del escritor era hoy museo y mausoleo. Y pensó que no podía dejar de visitarla estando tan cerca.  Durante la recorrida contó, además, que en su tierra natal había leído los primeros relatos del creador de “Cuentos de amor, locura y muerte” y que más tarde se convirtió en una seguidora apasionada y en una estudiosa de la obra del escritor uruguayo y referente insoslayable del cuento latinoamericano.

Pero no es esa la única historia curiosa que relatan los guías de la casona: hablan también de aquel joven coreano que les reveló su sueño de poder editar más obras del escritor en su idioma, en Corea del Sur.

Como ellos, los visitantes que recorren la casona se enteran de que Horacio Quiroga, el menor de la familia, pasó allí parte de su infancia y adolescencia. Nacido en Salto el 31 de diciembre de 1878, abandonaría la ciudad después de matar accidentalmente con una pistola a su mejor amigo.

También pueden apreciar ediciones de las obras del autor de “Más Allá” en 18 idiomas, testimonio del alcance y la vigencia de Quiroga en el mundo, y primeras ediciones autografiadas por el autor..

La casona, que se ubica a una veintena de cuadras del centro de la ciudad de Salto, sobre la avenida Líber Seregni, funciona como museo y guarda, entre otros elementos, la bicicleta de adolescencia de Quiroga, con la que hizo un memorable viaje de Salto a Paysandú por rutas que entonces resultaban demasiado exigentes para un ciclista, un preámbulo a una vida de aventuras que más tarde lo llevaría a la selva misionera, escenario de algunas de sus piezas más logradas y donde también hay una casa museo que lo recuerda.

Algunas de las versiones relacionadas con la casa dicen que la familia utilizaba el inmueble como finca de fin de semana (otra vivienda, en el centro de Salto, exhibe una placa que la recuerda como la del nacimiento del escritor) y que el más chico de los Quiroga la habitó muchas veces. Otras relativizan esa especie e indican que Quiroga rara vez iba a esa casa convertida hoy en un símbolo del escritor uruguayo.

Hoy, allí se guardan sus cenizas, en un mausoleo en el que destaca una escultura que representa al escritor tallada en raíz de algarrobo por el escultor Stephan Erzia.

Administrada por la intendencia de Salto, la Casa Quiroga funciona como espacio artístico cultural y social y cuenta con una sala dedicada a la escritora como Marosa Di Giorgio y otra en la que se recuerdan a distintos escritores salteños y uruguayos.

Alrededor del inmueble los mitos están a la orden del día y como sucede con toda figura legendaria, también en torno a la memoria de Quiroga florecen las historias de fantasmas. Esas que cuentan sobre todo los alumnos de la escuela vecina, según relatan los guías del museo. Y que quieren imaginar al escritor, todavía hoy, caminando algunas noches por las oscuras galerías de la casa.

 

Presentaciones y Espectáculos

Verano en La República de los Niños

Durante los meses de enero y febrero habrá espectáculos para grandes y chicos . “Payaso Manotas”, “Disfrutando la ilusión”, “Fermín Clown” y “Ensalada de Payasos”, son algunas de las propuestas que estarán de jueves a domingo, a las 17 horas, en el predio de Gonnet. Entrada libre y gratuita

“Cuentos bajo la luz de la luna” en el Malvinas

Todos los jueves de enero y febrero, a las 20 horas, en el Centro Cultural Islas Malvinas. Narradores profesionales introducirán al público a fantásticas historias. Entrada libre y gratuita